lunes, 29 de marzo de 2010

La Guerrilla en Galicia (1)

Los Guerrilleiros

Desde los primeros días de la rebelión, Galicia quedó en manos de los militares africano-militaristas sublevados el mismo 18 de julio de 1936.

Sus fronteras naturales con provincias españolas son Asturias, Leon y Zamora literalmente encerró en una gran bolsa natural a miles de antifascistas y militares leales al gobierno de la República.

Resultaba muy difícil pasar a Asturias para incorporarse a las filas de las columnas republicanas gubernamentales que luchaban por ocupar Oviedo, deseo éste, de la mayoría. También León y Zamora estaban en manos de los rebeldes por lo que existía una fluida relación entre los que desertaban de las tres provincias. Por ello, aparte de las partidas guerrilleras que fueron por “libre,” hay que hablar de Galicia-León como el intento más importante de aglutinar esfuerzos en pro de una misma causa.

Huidos, emboscados, escapados, maquis y guerrilleiros.

Quienes sabían que estaban señalados por sus afiliaciones o simpatías políticas y veían como la represión se cebaba con amigos y conocidos que confiadamente se habían entregado, no dudaron en echarse al monte. A éstos se les llamó “huidos”, y se concentraron gran parte en el sudoeste de Lugo y en la parte oriental de Orense, los principales pueblos fueron El Barco de Valdeorras, La Gudiña y Verín y ocuparon las zonas montañosas de las sierras de Cabrera, Queixa, San Mamede y Cabeza de Manzaneda.

Por el resto de Galicia también se asentaron importantes partidas de huidos, incluidas las comarcas costeras de La Coruña y Lugo, en una línea discontinua que comunica Vigo (Pontevedra) con Vivero (Lugo), pasando por El Ferrol (La Coruña). Galicia posee innumerables puertos y ensenadas por donde se organizaron las salidas y entradas de personas y material.

Orígenes de las Guerrillas en Galicia

Los orígenes de las guerrillas en la región gallega, con sus irradiaciones en doble sentido, hacia León y Asturias en sus zonas limítrofes con Lugo y Orense, así como de aquellas provincias hacia éstas, presentan un ejemplo un tanto complicado en e! trasiego de"huidos". Las causas son varias, pero pueden encontrar su motivación en la diversidad de ideologías de sus protagonistas, más acusada aquí en su iniciación que en las demás zonas de actuación . Al final -como en las demás- sería el P.C.E. el único triunfante sobre sus viejos aliados y como consecuencia el gran derrotado, la eliminación total de las partidas bajo su bandera.

Galicia - León

Aunque las cuatro provincias gallegas, más las zonas de Ponferrada (León) y las de Cangas de Narcea y San Antolín de Ibias (Asturias), formasen un conjunto geográfico, donde luego se ubicaría el “Ejército Guerrillero de León-Galicia”, también llamado “IV Agrupación” y “Agrupación Pasionaria”, no acaecía lo mismo con las “intencionalidades ideológicas” que alimentaron el problema de las guerrillas o dieran lugar a su nacimiento. Así, mientras en la zona de VíIIagarcía-Pontevedra con Vigo y Tuy, tiene un arranque completamente comunista, lo mismo que en Ortigueira-Puemedeume-Betanzos-La Coruña; se presenta con enraizamiento socialista en Ordenes (La Coruña), y Lugo a causa de los huidos desde Asturias; anárquico, entre Celanova y Verín, en Orense, entre Ponferrada (León), Ouiroga (Lugo), Castro Caldelas (Orense) y Puebla de Sanabria (Zamora), donde se sucedieron varias incursiones de gran éxito.

El monte y la vegetación: Los grandes aliados de la lucha guerrillera

Por ello, el estudio de las guerrillas en esta zona, ofrece a primera vista, una impresión muy confusa, tanto en organización de las partidas -cuyo número llegó al medio centenar-, como en sus limitados teatros de actuación, movilidad y formas de actuación.

Por su especial constitución geográfica, población diseminada, terreno accidentado, gran cantidad de bosques y vegetación, régimen de lluvias, etc., la guerrilla gallega, presentó unas características muy singulares que, lo diferencia de los de otras regiones.

Por otra parte, ayudó en la escalada del problema, la timidez y el atraso tanto cultural como social de la población campesina. Todo ello, dificultó la represión, agravada a su vez por la prontitud -en cuanto a fechas- en que empiezan a dar muestras de su influencia las organizaciones políticas desde el exterior, pero con mayor fuerza y recursos sobre todas, la comunista.

Ayudando en las labores del campo
Al principio muchos huidos durante el día ayudaban a sus familiares en las faenas del campo, basando su seguridad en un sistema de alertas con el que los vecinos avisaban cuando llegaban fuerzas de la represión que cada día eran más temidas por la contundencia de los métodos opresivos empleados.

Caída del Norte en la Guerra Civil: Más de 8.000 republicanos aislados

La caída del frente del Norte significó un desastre de gran magnitud. La mayoría autoridades políticas y militares huyeron y el caos se apoderó de toda la zona. Los puertos de Avilés y Gijón se colapsaron y más de 8.000 milicianos se quedaron aislados sin poder volver a sus pueblos por temor a las represalias. Algunos pasaron a León y Galicia en busca de refugio y de entre ellos hubo quien consiguió gran preponderancia en el mando y organización de la guerrilla.

De la supervivencia a la organización guerrillera: 20.000 efectivos potenciales

Poco a poco aquellos grupos se estaba transformando: de la simple supervivencia en una organización claramente definida como fuerza de defensa y de ofensiva. Llegaron a alcanzar tal incremento, que las autoridades franquistas ampliaron en número y presión las fuerzas y medios de represión. Según el informe de Ramiro Losada "entre los montes de Galicia y León, existen organizados unos 20.000 hombres y mujeres, cantidad que se ve aumentada cuando son movilizadas nuevas quintas". De lo que se desprende que en cada leva “huyen” a la sierra una cantidad importante de “quintos” que se negaban a hacer la mili.

Cifras polémicas

Al investigador Secundino Serrano le parece exagerada la cifra de 20.000, y la rebaja a 9.000 huidos como potencial humano para las guerrillas durante la GCE, pero también advierte que a medida que se producían los avances y ocupaciones de nuevas zonas por los nacionales, era mayor el número de “huidos” .

Aunque la represión era implacable, la situación llegó a tales límites que en junio de 1937, el comandante de las fuerzas franquistas de Orense mandó un telegrama al jefe del Ejército del Norte para solicitarle el regreso de los 180 guardias civiles enviados para el frente de Madrid porque era incapaz de encararse con el debido éxito a los huidos armados de Orense, Zamora y León. Obviamente, esto alarmó a las autoridades franquistas y destinaron con un número importante de fuerzas y material al teniente coronel Pedro Romero Basart, Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de León, como jefe de Operaciones de Limpieza, quién efectuó con éxito varias arremetidas contra los focos de resistencia.

Mr. Easton, "el Inglés"
Sir Alexander Easton cuyo cargo de cónsul británico en las ciudades de La Coruña y Vigo ya hemos señalado y posiblemente pertenecía al servicio de espionaje de su país. Easton, era conocido como el «Inglés», y poseía una granja entre las localidades bercianas de Carracedo y Carracedelo. Acabó siendo un componente decisivo en el futuro de la Federación y de la guerrilla española. A cambio, el cónsul solicitó que colaboraran con los servicios secretos ingleses en las redes de evasión del espionaje aliado y cuyo objetivo consistía en evacuar aviadores aliados derribados en Francia.

Redes de evasión aliadas

Los españoles en territorio francés, especialmente los anarquistas, ya participaban en esas redes de evasión aliadas, la más destacada de las cuales era la "Réseau Pat O'Leary” (fundada por Albert Guérisse), uno de cuyos miembros más sobresalientes fue el anarquista Francisco Ponzán, del cual ya hemos hecho mención en la sección de la guerrilla de Aragón (Zaragoza) de este mismo blog.

Cuando Manuel Castro, procedente del maquis galo, llega a tierras gallegas, tras las infiltraciones por el Valle de Aran, para conectar con el Comité Regional, instalado entonces en Vigo, se encuentra con que el primer intento de una organización “guerrillera” ya ha sido hecho en los montes de Casayo bajo iniciativa de Mario Fernández Rodríguez “Gafas”, destacado desde Asturias.

Informes preocupantes a Berlín del embajador alemán Stohrer: Un 40% de la población de la "zona nacional" no es políticamente fiable

La preocupación trascendía de los despachos del Gobierno de Burgos, por los movimientos guerrilleros, que podían haber sido un segundo frente a su retaguardia, hasta el punto que el embajador alemán Stohrer del 19 de mayo de 1938 informaba al Ministerio de Asuntos Exteriores de su país:

"La España nacionalista carece todavía, en muchos aspectos, de unidad y de solidaridad. Los que conocen bien la situación evalúan en un 40% aproximadamente el número de personas políticamente inestables en la España blanca". Ese hecho queda demostrado por una serie de atentados, por los intentos de destrucción de puentes, captura de prisioneros, por los accidentes que sobrevienen en los polvorines, por los incendios provocados y por una guerrilla que, todavía hoy, azota el sur de España y sobre todo Asturias.”

1939: La derrota trae la persecución y represalias de los nuevos dueños del pais

A finales de 1939 apenas permanecían en los montes pequeños grupos, entre los que destacaban lugareños “huidos” y también antiguos guardias de asalto, ex marineros de los barcos de guerra de El Ferrol, guardias civiles y soldados desertores, cuya actividad principal no era otra que la de sobrevivir. En aquellas circunstancias azarosas no se les podía pedir mayor belicosidad.

La represión había sido muy dura y el sentimiento de derrota hizo que muchos decidieran abandonar el monte para incorporarse a sus hogares con la ayuda de los avales, que conseguían normalmente las familias, para pasar la rígida depuración de las autoridades franquistas. Los que quedaron en las sierras aunaron sus esfuerzos en conseguir una mayor efectividad combativa.

Galicia ofrecía al P.C.E., con sus puertos de Vigo y La Coruña, donde hacían escala los barcos procedentes de Hispanoamérica, para continuar luego a Bilbao y regreso a Buenos Aires, unas puertas de entrada inmejorables, que fueron explotadas mucho antes que la frontera pirenaica a partir de la invasión del “maquis”.

Como demostración de lo que aseveramos, puede recordarse la llegada a Madrid por estos derroteros del cuadro de revolucionarios integrado por Diéguez, Girabau, Eladio Rodríguez, Jesús Larrañaga, Asaría y Barreiro, todos militantes de primera fila, con amplio historial comunista —Diéguez fue secretario general en Madrid hasta poco antes de la terminación de la guerra civil— que, descubiertos por la Policía, fueron ajusticiados tras un Consejo de Guerra, en 21 de enero de 1942. Este primer intento importante, “muy madrugador” por cierto, debió tener su coordinación con otras en la región gallega.

Un grupo de 16 asturianos, ya casi mediado el año 40, imposibilitados de otra salida, intentaron la huida a Portugal con la ayuda de elementos galaico-leoneses. El viaje fue un desastre: seis murieron por el camino, cuatro lograron atravesar la frontera pero fueron detenidos y extraditados; al disminuido resto de la expedición no le quedó otra opción que el regresó a la sierra de Casayo.

Primavera de 1941: La guerrilla aumenta

En la primavera de 1941 el número de guerrilleros aumentó de manera considerable. Las evasiones de las cárceles y de los batallones de castigo favoreció este crecimiento y se impuso la necesidad de organizar aquellas desperdigadas partidas en una fuerza coordinada. Tomó parte decidida en el proyecto y lo llevó a buen término, uno de los asturianos que vieron frustrada su huida a Portugal, Marcelino Fernández Villanueva “Gafas”.


Guerrilla multi-partidista: Equilibrio politico

A principios de 1942 se constituyó la Federación de Guerrillas de León-Galicia. Esta era la primera guerrilla de la postguerra española. En el pueblo de Ferradillo, próximo a Ponferrada, se produjo la reunión de los 24 fundadores cuya militancia política estaba repartida de la siguiente forma: 5 socialistas, 4 cenetistas, 6 ugetistas, 4 comunistas y 5 sin ninguna militancia.

Es de destacar el equilibrio político de esta directiva donde se aprecia lo heterogéneo de su composición. En este congreso se aprobaron las líneas generales de actuación cuyos puntos principales eran los siguientes:

Actuar como si, efectivamente, se estuviera dentro de la ley; prohibir el proselitismo en la organización. que era expresamente pluralista; prohibir, salvo necesidades de fuerza mayor, la permanencia de mujeres en los campamentos; respeto mutuo entre los combatientes basado en la democracia interior, obediencia a los superiores y la búsqueda incansable del apoyo de la población, a la que era necesario explicar cuál era el sentido de la lucha.

El concepto Partido-guerrilla: Sin partidos políticos

El dato de que en la zona no tuvieran presencia los partidos políticos, hizo posible que los mismos guerrilleros se constituyeran como partido y guerrilla.

Hasta 1944 no existieron contactos estables con el Partido Comunista, y curiosamente fue entonces cuando se produjeron las primeras tensiones dentro de la Federación. Comenzaron las reticencias dentro de los socialistas, había quien preguntaba con sorna, a algún otro camarada, qué tal le iba con la nueva chaqueta o camisa, pensando que había cambiado de partido.

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